Ponencia

Turismo rural comunitario y gestión patrimonial indígena y rural en los Valles Altos catamarqueños. La experiencia de conformación del “Museo Rural Comunitario” de Barranca Larga.

Parte del Simposio:

SP.17: Antropología del turismo y conflictividad social en Latinoamérica y el Caribe

Ponentes

facundo gregorio gaitan hairabedian

UBA

El turismo puede ser una fuerza impulsora para el desarrollo en comunidades rurales e indígenas, siempre y cuando se base en la sustentabilidad y sea gestionado por las propias comunidades locales. Este enfoque se define como “turismo rural comunitario”. La base de este enfoque es la mejora económica local a través de prácticas responsables con el entorno natural y el respeto a las culturas locales. Como se señala en la literatura, se busca “abordar aspectos ambientales, económicos y sociales” (Brosky, 2023) en un marco de “desarrollo con identidad” (Benedetti, 2022).

Un principio fundamental de esta estrategia es el respeto por las culturas locales y la valorización de los conocimientos ancestrales así como pensar alternativas a los proyectos turísticos exógenos o extractivistas. Esto implica no sólo preservar las tradiciones y prácticas culturales, sino también promover el diálogo, la investigación y el conocimiento local sobre las formas de organización y disposición del patrimonio local.

Un ejemplo destacado de esta estrategia es el Museo Rural Comunitario de Barranca Larga. Desde 1991 el CIIVAC, dirigido por Alejandra Korstanje, ha realizado investigaciones en la zona aportando colaboración al Museo Rural Comunitario (MRC) para fortalecer la identidad local y promover el diálogo entre la comunidad, investigadores y turistas (Haedo et al., 2009; Korstanje y Carrera, 2012). A partir de esta experiencia existe una preocupación en torno a la participación de universitarixs en los procesos de patrimonialización –comunitaria, familiar, escolar, municipal- que busca separarse del estigma patrimonializador, que convierte al el patrimonio y territorio de los pueblos en meras mercancías (Korstanje et al 2017). Este espacio no solo actúa como un centro educativo cultural y de la historia local y regional, sino que también es un ejemplo de cómo la comunidad ha participado en las decisiones sobre qué y cómo mostrar las prácticas y tradiciones que valoran. A través de la promoción del diálogo entre la comunidad, lxs investigadores y lxs turistas, el Museo Rural Comunitario de Barranca Larga se ha convertido en un ejemplo concreto de cómo el turismo puede ser una herramienta de desarrollo sostenible y en un ámbito de interacción comunitaria en pos del fortalecimiento identitario y productivo.