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Ponencia

Tejiendo colaborativamente por una pedagogía profunda. Tránsitos del horror en los cuerpos para superar la violencia ontológica en el campo educativo en los llanos orientales de Colombia

Parte del Simposio:

SP.48: Tensionar "lo común" en etnografías colaborativas situadas: reflexiones desde la crítica biopolítica y poscolonial

Ponentes

Jorge Sánchez-Maldonado

Corporación Universitaria del Meta - UNIMETA

La presente reflexión se construye desde los contornos de la educación universitaria, situada en lo que se conoce en Colombia como Orinoquia o simplemente como los Llanos orientales colombianos. Hasta la emergencia de la Constitución Política de 1991, este territorio formaba parte de lo que en la sociedad nacional se denominaba “territorios nacionales”, espacios en los que se debía ejercer soberanía sin que ello implicara el establecimiento de políticas de Estado tendientes a resolver, en sentido estricto, las problemáticas que experimentaban las poblaciones asentadas en estos espacios de la geografía nacional.
En este contexto emergieron dos universidades. La primera de carácter público, orientada predominantemente a la producción de conocimientos técnicos que potenciaran la vocación agrícola del territorio. La segunda, de carácter privado, preocupada desde siempre por las dinámicas territoriales y culturales del contexto. En el marco de mis actividades como profesor investigador de las carreras de Derecho y Trabajo Social de esa segunda universidad, mi trayectoria se ha cruzado e implicado con las trayectorias de Saida y Gabo, jóvenes Sikuani y OSIGD respectivamente, con quienes se viene adelantando un proceso de investigación y formación que vincula mi tesis doctoral con sus tesis de pregrado, la primera en la carrera de Trabajo Social y la segunda desde la carrera de Derecho.
Esta investigación se va tejiendo colaborativamente en torno a la comprensión y análisis de las formas en que opera la “violencia ontológica”, la descripción de las ecologías humanas que la configuran y las posibilidades de construir, desde nuestros tránsitos y contextos, una “pedagogía profunda”, centrada en la confrontación como dispositivo de aprendizaje ¿Qué se confronta? Los rostros y cuerpos que han transitado del horror, hacia un sendero que nos permita superar los cortes y mutilaciones que el pensamiento moderno nos ha impuesto como fundamento para las prácticas de conocer e intervenir en el mundo.