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Ponencia

Los Andes serán nuestra Sierra Maestra: El marxismo indígena de Eutiquio Timoté y José Gonzalo Sánchez

Parte del Simposio:

SP.52: Caminos de Abya Yala: Intelectuales indígenas, movimientos etnopolíticos y propuestas desde el continente americano para un mundo en devenir

Ponentes

Thomas Franco Useche

Universidad Nacional de Colombia

Los años veinte en Colombia fueron sumamente para el reposicionamiento de los antiquísimos movimientos indígenas, negros y campesinos, la transformación del movimiento de artesanos o el surgimiento del movimiento obrero; ello como resultado del quimérico contexto social, político, económico y cultural vivido por el país en medio de la aparición de la elevación de la conciencia de unas masas populares tendientes al socialismo.

Ahora bien, en lo relativo a la cuestión indígena en Colombia fueron múltiples los debates que surgieron para la época, pues surgieron muchos posicionamientos en el seno de “la izquierda” colombiana de la época sobre como abordar esta cuestión en específico. Por una parte, se encontraba la postura del marxismo más ortodoxo, que con una visión negacionista sobre el colonialismo, racismo y etnocentrismo sobre el cuál se fundamenta la realidad colombiana. Como la postura del movimiento indígena del suroccidente (que para la época y hasta ahora será el más consolidado) que en cabeza de Manuel Quintín Lame se separaron del marxismo, aunque sin renunciar al proyecto socialista; o también, la postura del Grupo Bachué, que desde el liberalismo apostaron por un indigenismo centrado en lo cultural.

No obstante, de todas estas tendencias, la más avanzada fue la promulgada tanto por los indigenistas marxistas como Antonio García Nossa como por los indígenas marxistas como Eutiquio Timoté y José Gonzalo Sánchez; pues desde una visión mucho más compleja, completa y holística fueron capaces de aproximarse de una forma creadora y creativa a la lucha de clases y las luchas étnicorraciales, como lo hiciese José Carlos Mariátegui en el Perú.

Destacando sobre todo estos dos últimos, pues emprendieron tanto un marxismo intuitivo como reflexivo, cuya praxis sintetizó los planteamientos heredados de la profunda herencia de luchas del movimiento indígena del Suroccidente colombiano, la visión indianista representada por Quintín Lame, el profundo pensamiento marxista y la agenda cultural indigenista de cara a la construcción la revolución colombiana; planteamientos que han sido centrales, aunque poco valorados.