Ponencia

Chamanismo y neochamanismo en la Sierra Sur de Oaxaca: la desobjetivación de las plantas sagradas. Una propuesta desde la Teoría Posthumanista

Parte del Simposio:

SP.48: Tensionar "lo común" en etnografías colaborativas situadas: reflexiones desde la crítica biopolítica y poscolonial

Ponentes

Carla López Aponte

El Colegio de San Luis

Cuando un zapoteco enferma del alma, la biomedicina desconoce el diagnóstico y se limita atender el cuerpo orgánico, el chamán escucha lo que siente su paciente existencialmente y él va caracterizando el mal que lo aqueja incorporando su relación con el entorno, social y natural; el hablar con los “no humanos” son prácticas de comunión que en un pasado eran comunes y pueden ser desconcertantes hoy, donde no hablamos entre nosotros (Harner, 1988), además de que hemos objetivado a otros seres, es decir: hemos definido como objetos, a otros seres vivos. El posthumanismo da cuenta que el sujeto no es independiente a lo que le rodea, cuestiona el esencialismo humano, herencia que nos dejó el humanismo ilustrado donde se instaló el conocimiento cartesiano, es decir: realiza una crítica a la idea de que los seres humanos, como sujetos unitarios y autónomos, son capaces de funcionar, autogobernarse a través de su conciencia, razón y moral que se posiciona sobre la naturaleza de forma instintiva, su propuesta versa en mirar más allá de los “límites humanos (Chavarría, 2015). Para Rosi Braidiotti (2000) en la interconexión e interdependencia que plantea el posthumanismo entre humanos y no humanos, uno de los elementos fundamentales es el “sujeto nómade” o nómadas, quienes se desplazan en distintas realidades o estructuras experimentando encuentros o interacciones que les proporcionan nuevos conocimientos. La propuesta de este trabajo es repensar los conceptos y fronteras, mentales, sociales y hasta epistemológicas, que han permeado la relación entre sujetos y otras realidades donde se entrecruzan diferentes actores sociales, vegetales, animales y ¿por qué no? sobrenaturales; horizontes que diversos sujetos nómadas han vislumbrado desde hace décadas en la búsqueda de respuestas en el consumo ritual de plantas psicoactivas, cuestionando esas estructuras llamadas biomedicina y religión (como institución sociopolítica), para su propia introspección y en efecto, su relación con otros.